martes, 13 de enero de 2015

Fobia a los cambios

Para muchos las cosas deberían ser siempre igual, en lo bueno y en lo malo. Tal vez se muestran indiferentes ante los problemas en todo momento porque son completamente ajenos a ellos. Tal vez vivimos atados a una rutina que hace de nosotros sus esclavos. Tal vez las apariencias engañan, y mucho.



Hace unos días vi un vídeo en el cual se nos presentaban diez rostros masculinos y nuestro objetivo era diferenciar entre estos hombres cuáles de ellos eran violadores o criminales. Al final del vídeo, el autor nos aclaraba que ninguno de estos hombres eran criminales. Esto me llevó a pensar en que en numerosas ocasiones nuestras apariencias nos definen más que nuestro comportamiento, desgraciadamente.

Me sorprende (¡y mucho!) la forma de pensar de muchos adultos (e incluso jóvenes) que piensan que todo aquello alejado de los arquetipos es malo. Ver a una persona cuyo cuerpo está recubierto de tatuajes les hace pensar que dicha persona es, de alguna forma, diferente al resto desde un punto de vista negativo, no solo físicamente, sino además en cuanto a su comportamiento, lo cual es posible pero no certero. 

Me encanta esta foto

Y mi pregunta es: ¿por qué? 

La gente tiene miedo a los cambios, y esto es cierto. Estamos hartos de escuchar el dicho "más vale pájaro en mano que ciento volando" o "más vale tonto conocido que sabio por conocer" pero... ¿realmente es así? Está claro que la inseguridad nos lleva a tomar decisiones más conservadoras, principalmente porque no estamos expuestos a arriesgar lo que tenemos, pero esto no conlleva cerrar nuestras mentes y adoptar posturas dogmáticas, encerrándonos en nuestras propias decisiones y haciendo caso omiso a lo que no nos influye de forma directa.

Otro punto a resaltar es la contraposición hacia los arquetipos nombrados anteriormente. ¿Qué es un arquetipo? ¿Acaso no existieron otros arquetipos antes de los existentes? ¿Acaso no cambian los tiempos, para bien o para mal? 

Un ejemplo: un estereotipo muy común es el referido a l@s modelos de pasarelas de ropa. Est@s lucen cuerpos completamente artificiales, incluso poco comunes en nuestro día a día, pero parece que por culpa de este "ejemplo socialmente fomentado" un ideal de belleza es el que estas personas nos ofrecen. Pues bien, pensemos en una pasarela de moda en la que l@s modelos son personas que padecen sobrepeso, o simplemente con un cuerpo de una constitución bastante más notable y común. Nos parecería extraño, ¿verdad? Con ustedes uno de los mayores problemas de nuestra sociedad.

"La diferencia entre un esclavo y un ciudadano es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla". Alejandro Gándara

Siguiente punto: hablemos de las tradiciones. Parece que el hacer algo durante años para muchas personas conlleva asumirlo junto a los errores que trae consigo, incluso llegando al punto de perjudicarles. ¿Esto es moralmente aceptable? Sinceramente, no lo es. Convivimos junto a numerosas tradiciones irracionales e ilógicas cuya existencia queda argumentada por haber perdurado con el paso de los años, de generación en generación, defendidas por la indiferencia de una mayoría conformista. Por otro lado, estas tradiciones en ocasiones son, prácticamente irrefutables. Parece que el nacer en un lugar del mundo nos hace "esclavo" de las tradiciones de este lugar; se nos asocia a nosotros una parte de nuestra personalidad que no nos pertenece.

Continuando con el tema a tratar me gustaría hablar de la rutina, nuestro día a día, nuestra vida a corto y largo plazo, y es que somos esclavos de nuestra rutina sin apenas darnos cuenta. No pretendo modificar la forma de vida de la sociedad, es indudable que la rutina es necesaria, pero soy completamente antagónico a la adopción de posturas basadas en la obediencia ciega o el no planteamiento de lo que hacemos. Cuando hacemos algo deberíamos plantearnos no solo el como, sino también el por qué.

Nada va a cambiar solo, los tiempos cambian, la gente cambia, la libertad es una moneda de doble cara y si algo nos parece peligroso, simplemente por ser distinto, tal vez deberíamos cambiar nuestra forma de ver el mundo. Al fin y al cabo el día a día nos enseña valiosas lecciones, y si algo está claro es que quien no corre vuela, que cada persona tiene un pensamiento y una forma de ser, que nadie es peor por ser distinto (tal vez incluso eso le favorezca) y que el miedo al cambio nos vuelve inseguros. Los cambios deberían motivarnos, así de sencillo.

"El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro". J. Kennedy

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